Cuáles son las tendencias logísticas para 2025

¿Cuáles son las tendencias logísticas para 2025?

Las reglas del juego en el mundo de la logística están cambiando, y no por capricho. Lo que antes bastaba con una buena bodega y una flota de camiones, hoy requiere algoritmos, sensores y una mirada estratégica que combine tecnología, sostenibilidad y sentido común. Con 2025 a la vuelta de la esquina, la logística ya no es solo transporte; es un engranaje vital que define la experiencia del cliente, la eficiencia del negocio y la huella ambiental de cada producto que circula por las ciudades.

Automatización inteligente: más que robots, decisiones en tiempo real

No basta con tener máquinas que muevan cosas; lo crucial es que esas máquinas aprendan. La automatización ha dejado de ser una herramienta exclusiva de grandes centros de distribución para convertirse en una necesidad incluso para operaciones medianas.

En Chile, empresas como Blue Express o Chilexpress han invertido en sorter automatizados, vehículos guiados (AGV) y sistemas de clasificación con inteligencia artificial para responder al aumento de los despachos de última milla.

Lo interesante no está solo en los brazos robóticos, sino en el software que toma decisiones: rutas optimizadas, asignación automática de recursos y análisis predictivo de la demanda. Ese salto cualitativo es el que diferencia un centro logístico moderno de uno simplemente mecanizado.

Cadena de suministro resiliente y regionalizada

La pandemia dejó en evidencia que depender de un proveedor a 15 mil kilómetros puede salir caro. El modelo “just in time” cedió terreno frente a estrategias que privilegian la cercanía, la diversificación de orígenes y la capacidad de reacción rápida.

En 2025, seguiremos viendo cómo las cadenas logísticas se repliegan geográficamente. Esto se traduce en nearshoring —trasladar parte de la producción a países más cercanos al consumidor final— y en el fortalecimiento de alianzas regionales.

Latinoamérica, en este contexto, ha despertado el interés de compañías que antes operaban casi exclusivamente con Asia. Chile, con su red de tratados de libre comercio y su infraestructura portuaria, puede ser un eslabón estratégico en este reordenamiento.

Logística sostenible: de promesa a exigencia

Ya no es opcional. Cada vez más consumidores y reguladores están exigiendo que los productos lleguen no solo rápido, sino también sin cargarle el costo al planeta. La presión por reducir emisiones ha empujado a las empresas a repensar su flota, sus embalajes y hasta la forma en que almacenan.

En 2023, el Ministerio de Transportes lanzó la Estrategia Nacional de Electromovilidad, que fija como meta que el 100% de los vehículos livianos y medianos nuevos sean cero emisiones al año 2035. El documento oficial está disponible en el sitio del Ministerio de Energía.

Muchos operadores logísticos están incorporando vehículos eléctricos, bicicletas de carga en zonas urbanas, y software de gestión energética en sus centros de distribución. La sostenibilidad ya no se mide solo por la cantidad de árboles plantados, sino por indicadores precisos y auditables.

Tecnología blockchain para trazabilidad total

En un mundo donde los consumidores quieren saber de dónde viene su café o su ropa, la trazabilidad se vuelve protagonista. Aquí entra la blockchain, una tecnología que permite registrar cada movimiento de un producto desde su origen hasta el cliente final.

Empresas como IBM y SAP están integrando esta tecnología en soluciones logísticas para registrar, validar y compartir datos de forma segura entre múltiples actores.

El potencial es enorme: evitar fraudes, detectar cuellos de botella, controlar condiciones de temperatura en productos farmacéuticos o alimentos perecibles, y asegurar el cumplimiento de normas sanitarias. En Chile, algunos exportadores del rubro agrícola ya están probando estas plataformas para acceder a mercados más exigentes como Europa y Asia.

Última milla más flexible y personalizada

El tramo final del recorrido —el que lleva el producto desde el centro de distribución hasta la casa del cliente— sigue siendo el más crítico y costoso. El crecimiento del comercio electrónico ha puesto una lupa sobre este punto, y las empresas están innovando para que esa última etapa no se transforme en un dolor de cabeza.

Nuevos modelos como la entrega en lockers inteligentes, los puntos de retiro colaborativos o el uso de inteligencia artificial para prever horarios de entrega óptimos están siendo implementados por firmas como Cornershop by Uber y Rappi.

En zonas rurales o de difícil acceso, la logística colaborativa entre empresas competidoras está ganando terreno. Compartir rutas, vehículos y centros de distribución se convierte en una alternativa para reducir costos y tiempos, sin perder calidad de servicio.

Logística predictiva: cuando los datos hablan

Saber qué productos se venderán más el próximo mes ya no es una suposición, sino una proyección respaldada por datos. La logística predictiva cruza información histórica con variables como clima, feriados o patrones de comportamiento digital para anticipar la demanda y preparar los recursos necesarios.

Esto permite, por ejemplo, definir cuántos camiones se requerirán para una campaña de Navidad, o qué rutas evitar para reducir demoras en zonas urbanas congestionadas. Plataformas como Infor Nexus o Oracle SCM Cloud ofrecen herramientas integradas para gestionar esta inteligencia anticipada.

Para que funcione, eso sí, se necesita una buena calidad de datos, profesionales capacitados en analítica y una cultura organizacional dispuesta a confiar en la tecnología.

Formación y escasez de talento especializado

Por más tecnología que se incorpore, el talento humano sigue siendo insustituible. Y en logística, hay una preocupación creciente: faltan personas con formación específica para los nuevos desafíos.

Tareas como la gestión de flotas eléctricas, la programación de algoritmos logísticos o la interpretación de tableros de control requieren perfiles técnicos y profesionales que aún son escasos en Chile. Según datos de la Corporación de Bienes de Capital, más del 60% de las empresas del sector declara tener dificultades para cubrir vacantes especializadas.

La respuesta pasa por fortalecer la educación técnica, crear programas de capacitación continua y fomentar alianzas entre empresas, universidades y centros de formación. Un camión autónomo no se programa solo: detrás debe haber alguien que entienda el lenguaje del negocio y el de la máquina.

Cuadro resumen: principales tendencias logísticas para 2025

TendenciaDescripción
Automatización inteligenteUso de robots, IA y decisiones en tiempo real
Regionalización de la cadenaProducción y proveedores más cercanos geográficamente
Logística sostenibleVehículos eléctricos, menos emisiones y embalajes reutilizables
Blockchain para trazabilidadRegistro transparente y seguro del recorrido de los productos
Última milla personalizadaEntregas flexibles, colaborativas y adaptadas al cliente final
Logística predictivaUso de datos para anticipar demanda y gestionar recursos con precisión
Escasez de talento especializadoDéficit de profesionales técnicos y digitales en logística

Un terreno en constante movimiento

Hablar de logística en 2025 es aceptar que estamos frente a un ecosistema que respira, cambia y se adapta todos los días. Las tendencias mencionadas no son recetas fijas, sino coordenadas para navegar un mapa que se dibuja con cada nueva tecnología, regulación o hábito de consumo.

Quienes lideren este cambio serán los que logren combinar inteligencia técnica con comprensión humana. Porque en el fondo, mover cosas es fácil. Lo difícil —y fascinante— es entender por qué las movemos, para quién, y con qué consecuencias.

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